Los inversores están pasando a cotizar con activos más arriesgados, a medida que el temor permea los mercados. Las acciones de los Estados Unidos, están estableciendo récords, y la protección contra las caídas de las carteras está siendo ignorada, impulsada por señales de que la economía podría estar encaminándose a un «aterrizaje suave», lo que aviva el apetito por los activos de riesgo.
Este fenómeno, conocido como la «operación Ricitos de Oro», se basa en la confianza de que la Reserva Federal podrá manejar la inflación sin frenar demasiado el crecimiento económico. Aunque hubo dudas, los datos económicos recientes, incluido el informe que indica una desaceleración de la inflación en abril, han calmado a los inversores.
La preferencia por el riesgo se refleja en el alza de los índices, como el S&P 500, que alcanzó un nuevo pico histórico y ha aumentado en un 11% este año, recuperándose de las pérdidas anteriores. El Nasdaq y el Dow Jones también han marcado nuevos máximos.
Incluso activos volátiles como el Bitcoin y las acciones Meme, cuestionados por su relación con la economía real, han experimentado un aumento significativo.
La confianza en el mercado, se evidencia en una encuesta de BofA Global Research, que muestra el sentimiento inversor más optimista desde noviembre de 2021, basado en efectivo disponible, inversiones en acciones y proyecciones de crecimiento.
Tras un descenso del 4.2% en abril, debido a preocupaciones sobre la política de las tasas de interés de la Reserva Federal, los inversores ahora parecen ansiosos por un repunte de las acciones, descuidando las coberturas de protección. El índice de volatilidad Cboe y el VVIX están en mínimos, indicando poca demanda de seguros de mercado.
Las acciones de GameStop han subido en un 140% en la última semana, impulsada por las publicaciones en la plataforma X de Keith Gill. Otras acciones, como AMC y Koss, han seguido esta tendencia. Estas acciones, a menudo en corto y con fundamentos debilitados, han visto un resurgimiento.
La posibilidad de que la Reserva Federal pueda bajar las tasas a finales de este año, debido a datos económicos débiles, ha presionado al dólar norteamericano, que ha perdido un 2% frente a otras monedas desde su máximo de 17 meses, en el pasado mes de abril.
La volatilidad en el mercado de los bonos estatales de los Estados Unidos, también ha disminuido, con los rendimientos del Tesoro a 10 años, cayendo a mínimos de cinco semanas, ayer miércoles.
La posibilidad de que la Reserva Federal pueda bajar las tasas a finales de este año, debido a datos económicos débiles, ha presionado al dólar norteamericano, que ha perdido un 2% frente a otras monedas desde su máximo de 17 meses, en el pasado mes de abril.