Con la disminución de indicadores económicos recientes, el debate acalorado sobre las acciones de la Reserva Federal en cuanto a las tasas de interés parece estar llegando a un punto muerto.
Este martes, los índices de Asia presentaron una tendencia a la baja, con el Hang Seng liderando las caídas al retroceder más del 2% respecto a su pico de varias semanas atrás. En contraste, el Nikkei de Japón se benefició del impulso del Nasdaq, que alcanzó cifras récord la noche anterior, a la espera de los resultados de Nvidia, que se anunciarán el próximo miércoles.
Las plazas financieras de Europa experimentaron una ligera caída este martes, siguiendo la estela de Asia, en un contexto donde los dirigentes de la Reserva Federal estadounidense han enfriado las expectativas de los inversores sobre posibles reducciones en las tasas de interés, instando a un enfoque cauteloso en la política monetaria.
El STOXX 600, índice que agrupa a las principales compañías europeas, descendió un 0,3% a las 07.10 GMT. Los avances en el sector de la salud no lograron compensar las pérdidas en los sectores bancario y energético.
La atención de los inversores se dirige ahora hacia las actas de la última reunión de la Reserva Federal y los inminentes resultados de Nvidia, el gigante de la tecnología, que se publicarán mañana miércoles. Estos eventos podrían determinar si se mantiene el dinamismo reciente que ha llevado a los mercados de valores de los Estados Unidos y Europa a alcanzar niveles sin precedentes.
Ayer lunes, varios miembros de la Reserva Federal, incluido el vicepresidente Philip Jefferson, se mostraron reacios a confirmar, que la inflación está en camino de alcanzar la meta del 2% establecida por el banco central y recomendaron mantener una postura conservadora en cuanto a la política monetaria.
Esta tendencia bajista, se da a pesar de que los precios de la producción en Alemania han disminuido más de lo previsto en abril, en una comparación interanual.
AstraZeneca observó un incremento del 0,9% en sus acciones, tras anunciar que la compañía farmacéutica tiene como objetivo incrementar sus ingresos en aproximadamente un 75%, alcanzando los 80.000 millones de dólares para el año 2030.
Por otro lado, Generali vio una caída del 3,3% después de revelar sus resultados financieros del primer trimestre. Mientras tanto, Saipem, la empresa de servicios energéticos, experimentó un aumento del 3,5% en sus acciones tras asegurar nuevos contratos valorados en 3.700 millones de dólares.
La atención de los inversores se dirige ahora hacia las actas de la última reunión de la Reserva Federal y los inminentes resultados de Nvidia, el gigante de la tecnología, que se publicarán mañana miércoles.