El panorama global de las acciones muestra un alza, impulsada por la perspectiva de la reducción de las tasas de interés ante la desaceleración del empleo en los EE. UU.
Este viernes, los mercados de valores internacionales han alcanzado picos mensuales, mientras que el dólar estadounidense (USD) ha mostrado estabilidad, debilitándose hacia el final del día, lo que ha beneficiado a las materias primas. Los recientes datos laborales de EE. UU., más flojos de lo previsto, han reforzado la confianza de los inversores en posibles recortes de tasas para este año.
En el ámbito de las divisas, la libra esterlina se dirige a una ligera caída semanal después de que el Banco de Inglaterra (BoE) señalara posibles recortes de tasas para el próximo mes, y los datos indicaran que la economía del Reino Unido ha emergido de una suave recesión en el primer trimestre.
Los mercados de Asia y Europa se han beneficiado de un impulso en Wall Street tras conocerse que las solicitudes de desempleo en EE. UU. han aumentado más de lo esperado, sugiriendo una ralentización económica. Lejos de perjudicar a las bolsas, estos datos han dado seguridad a los inversores sobre la capacidad de la Reserva Federal para disminuir las tasas de interés este año, siguiendo la tendencia de los bancos centrales europeos de recortar los costos de endeudamiento.
Lo que podría haber sido un motivo de preocupación en el mercado se ha transformado en una oportunidad para posiciones alcistas, reflejando la tendencia actual de mayo.
Los informes de desempleo de esta semana, junto con el informe NFP de la semana anterior, que mostró una desaceleración en el crecimiento del empleo en EE. UU. y un incremento salarial anual por debajo del 4% por primera vez en casi tres años, han alimentado la esperanza de recortes de tasas.
Wall Street cerró con ganancias el jueves, animado por la posibilidad de una política monetaria más relajada. Los mercados estarán atentos al índice de precios al productor de EE. UU. de abril y al índice de precios al consumidor que se publicará la próxima semana, buscando indicios de que la inflación está volviendo a la meta del 2% de la Reserva Federal.
Los informes de inflación más alta de lo esperado el mes pasado han disipado las expectativas de recortes de tasas inminentes en EE. UU., proyectando ahora un recorte para noviembre, aunque no se descarta una acción de la Reserva Federal en septiembre.
En contraste, los mercados asignan una probabilidad del 50% a un recorte de tasas del BoE en junio, con un recorte casi asegurado para agosto. También se contempla un 88% de posibilidades de que el Banco Central Europeo suavice su política en junio.
Los mercados estarán atentos al índice de precios al productor de EE. UU. de abril y al índice de precios al consumidor que se publicará la próxima semana, buscando indicios de que la inflación está volviendo a la meta del 2% de la Reserva Federal.