Las acciones europeas han mostrado un comportamiento reservado en la apertura del viernes, reflejando la cautela de los inversores ante la anticipación de los datos del empleo de los EE.UU. y su posible influencia en las decisiones futuras de la Reserva Federal respecto a los tipos de interés. El índice STOXX 600 se mantuvo estable, mientras que el IBEX 35 español mostró un leve incremento, sugiriendo un optimismo moderado en el mercado.
El recorte de los tipos del BCE por 25 puntos básicos, el primero desde 2019, ha sido un movimiento en consonancia con otros bancos centrales, aunque sin dar indicaciones claras sobre futuras acciones, dejando a los mercados en una posición de espera. La atención se centra ahora en el informe de las nóminas no agrícolas de los EE.UU., que podría indicar una relajación en el mercado laboral y reforzar la posibilidad de un recorte de los tipos por parte de la Fed en el mes de septiembre.
En el sector empresarial, la firma suiza “Temenos” ha anunciado un nuevo programa de recompra de acciones, lo que ha impulsado su valor en bolsa. Por otro lado, “Vonovia”, el grupo inmobiliario alemán, ha sufrido una caída tras una rebaja de calificación por parte de Morgan Stanley.
Los analistas de “Renta 4” sugieren que la confirmación de una moderación en la creación del empleo en los EE.UU. podría respaldar la expectativa de dos bajadas de los tipos de la Fed en el presente año, 2024, con una probabilidad del 60% para una reducción de 25 puntos básicos en septiembre y una segunda en diciembre.
La próxima reunión de la Fed, que se espera no traiga cambios en el tipo de interés de referencia, será seguida de cerca por los mercados, que actualmente anticipan un total de 48 puntos de recortes de tipos para este año.
El mercado también está evaluando con precaución las cifras de la balanza comercial china, observando un aumento en las exportaciones, pero una desaceleración en las importaciones, lo que podría tener implicaciones para la economía global.
En resumen, el panorama bursátil europeo refleja una mezcla de cautela y expectativa moderada, con los inversores atentos a los indicadores clave que podrían determinar las tendencias de política monetaria a corto plazo.
El panorama bursátil europeo refleja una mezcla de cautela y expectativa moderada, con los inversores atentos a los indicadores clave que podrían determinar las tendencias de política monetaria a corto plazo.