La semana que concluyó el 24 de mayo vio a los inversores internacionales retirarse del mercado de acciones japonés, convirtiéndose en vendedores netos, debido al ascenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro de los EE.UU. Este incremento, junto con la inflación sostenida, ha generado la expectativa de que la Reserva Federal podría retrasar la reducción de las tasas de interés, afectando negativamente el ánimo inversor.
Los registros del mercado indican que los inversores foráneos vendieron acciones japonesas por un total de 113.900 millones de yenes (aproximadamente 725,9 millones de dólares), aunque adquirieron derivados por valor de 84.500 millones de yenes en la misma semana.
El índice bursátil Nikkei 225 de Japón continuó su descenso, perdiendo un 1,5% durante la semana, reflejando las caídas en Wall Street y el incremento en los rendimientos de los bonos a nivel global, lo que contribuyó a la disminución del entusiasmo en el mercado.
En el ámbito de los bonos, los inversores extranjeros también optaron por la venta, desprendiéndose de bonos japoneses por un valor de 2,48 billones de yenes, incluyendo 789.000 millones de yenes en bonos a largo plazo y 1,69 billones de yenes en bonos a corto plazo.
El rendimiento de los bonos gubernamentales japoneses a 10 años alcanzó picos no vistos en casi 13 años, estimulado por declaraciones recientes de los oficiales del banco central que sugieren una postura más estricta, en medio de la debilidad del yen y la anticipación de un endurecimiento en la política monetaria.
Los expertos anticipan que el mercado de bonos de Japón podría enfrentarse a presiones significativas debido a factores como el potencial ajuste de la política monetaria, la volatilidad del yen y el incremento en los niveles de inflación.
El rendimiento de los bonos gubernamentales japoneses a 10 años alcanzó picos no vistos en casi 13 años, estimulado por declaraciones recientes de los oficiales del banco central que sugieren una postura más estricta, en medio de la debilidad del yen y la anticipación de un endurecimiento en la política monetaria.